El cambio radical de la salud mental en los niños ante el COVID 19

¿Cómo imaginamos la niñez? En ocasiones vienen imágenes de juegos, inocencia, diversión, amigos y la escuela. Pero con el pasar de los años estas imágenes se van convirtiendo en una falacia para las nuevas generaciones especialmente para los niños y jóvenes puertorriqueños. Imagina que de pronto todo lo simple que realizas en tu vida se cataloga como un peligro constante. Prácticamente esto fue lo que ocurrió en el año 2020, cosas simples como ir de compras, abrazar a un ser querido o inclusive saludar, estaban estrictamente prohibidas tras la pandemia del Covid-19. Para cada familia las expectativas tienen un rol importante, porque al anticipar un evento como el de una pandemia ayudaría a las familias a hacer un plan reduciendo sus gastos o consumo con antelación (Toroj, 2013). Pero esta no fue la realidad para la mayoría de las familias alrededor del mundo, sobre todo las familias puertorriqueñas, que recién se recuperaban del impacto económico que habían sufrido luego del huracán María. Los daños y pérdidas que causó el huracán María sobre Puerto Rico podrían fluctuar entre $106 mil millones a $133 mil millones, lo cual representa un impacto al 100% (García, 2018).

Por lo cual, en los últimos años las familias puertorriqueñas han sufrido múltiples golpes económicos y sufrido las consecuencias de los desastres naturales. Durante la pandemia de Covid-19 se vivió una incertidumbre constante ante la falta de trabajo y la incertidumbre de que alguien pudiera contagiarse. Una de las poblaciones más vulnerables y afectadas ante la pandemia del Covid-19 son los niños. Aunque se piense que esta situación pudiese ser temporal y que va a ir mejorando con el tiempo la realidad es que los datos no lo demuestran así. Los desastres y peligros naturales han afectado el rendimiento o capacidad cognitiva de los niños provocando la necesidad de servicios de salud mental a largo plazo (Caraballo, 2022). Suele ser común que los adultos tengan la percepción errónea acerca de la falta de preocupaciones en  los niños porque no tienen responsabilidades económicas. Sin embargo, es todo lo contrario: los niños sienten angustia porque para ellos no es fácil procesar una situación imprevista. Muchos perdieron familiares a causa del Covid-19 por lo que se sentían inseguros y con  miedo constante de que ellos o sus familiares estuviesen en peligro. 

Según estudios realizados por la Organización de las Naciones Unidas para la infancia, estos destacan que la salud mental de la población ha estado enfrentando problemas severos después del Covid-19. Se estima que 1 de cada 5 niños padece de alguna enfermedad mental destacándose así la ansiedad y el estrés. La mayoría de los participantes de estas encuestas fueron jóvenes de 8 a 24 años en el cual explicaban que muchas veces sienten poco interés en realizar actividades que antes les gustaba hacer. Cuando esto pasa por un largo periodo de tiempo puede provocar una depresión severa en el niño hasta llegar a ideas suicidas o deprimentes. Antes de la pandemia, los conflictos de pobreza, cambio climático, y desnutrición entre otros, estaban provocando que los niños necesitaran asistencia psicológica pero la pandemia empeoró aún más la situación. (Unicef, 2021).

Recomendaciones por la  Dra. Pilar de Castro especialista en psiquiatría de niños y adolescentes. ¿Cómo identificar si un niño está sufriendo de ansiedad o depresión?

  • Cambios notables en el estado de ánimo del niño como irritabilidad, desesperanza o desinterés con actividades que solían gustarle.
  • Falta de apetito o cambio de peso drástico.
  • Dificultad para dormir o tiene pocas horas de sueño.  Suelen tener muchas pesadillas o ataques de pánico durante la noche.
  • Pensamientos sobre la muerte o suicidio. El niño suele manifestar estas ideas haciendo mención de ellas  o trazando un plan. 
  • Comienza a evitar socializar o compartir con otras personas.
  • Dificultad para demostrar sus emociones: el niño suele estar deprimido o por el contrario muy irritable con situaciones leves.
  • Presentan un miedo excesivo por cometer errores o equivocarse.
  • Constantemente tienen miedo de morir o que ocurra una tragedia.

Los niños afectados por la pandemia tienen mayores probabilidades de ingresar a la vida adulta con menos competencias. Lo que demuestra que el impacto del covid-19 en los niños no solo es a corto plazo, sino que también afectó su desarrollo, rendimiento escolar, habilidades para socializar entre otras. Es importante que se tome en consideración los sucesos que vivieron estos niños durante la pandemia. Tuvieron que ajustarse a una rutina en el hogar sin entender lo que estaba ocurriendo (Banco Mundial, 2023).

Consejos de las Naciones Unidas para la Infancia ¿Cómo minimizar el impacto del Covid-19 en niños?: 

  1. Mantén la rutina: En caso de que el niño continúe su educación a larga distancia, se recomienda mantener la misma estructura de horario que ella escuela. Por ejemplo: la hora de almuerzo y meriendas. Incluir actividades físicas en sustitución de la hora de recreo.
  2. Ser creativo haciendo actividades en el hogar. Aprovecha este momento para pasar tiempo con el niño. Por ejemplo, yoga, ejercicios con materiales reciclables, pintar o hasta jugar videojuegos en familia.
  3. Ayuda a manejar su ansiedad, crea conversaciones para que el niño exprese lo que siente. Explícale que es normal sentirse mal en momentos difíciles o de angustia.
  4. Mantén a los niños informados de manera simple que puedan comprender, pero tampoco ejercer carga excesiva de preocupación. Recuerde que los niños no manejan la información de la misma manera. Por ejemplo, en lugar de decir abuelo está muy enfermo y no sabemos si va a recuperarse así que no podremos verlo. Puede decir “Nos mantendremos alejados de abuelo, pero lo veremos tan pronto mejore”. 

En conclusión, la salud mental de los niños pueden influir muchos factores como la crianza, el ambiente, relaciones y la exposición a la violencia entre otros factores. El Covid-19 no es la excepción, pero es un factor externo que no podemos controlar. Pero si podemos controlar cómo manejamos la situación y cómo crear un ambiente de protección más sano para los niños. La presencia de cuidadores que sean afectuosos y compartan un apego sano es un factor importante que si podemos controlar. El apego es un vínculo emocional que desarrollan los niños con sus padres y le proporciona la seguridad emocional para un buen desarrollo de la personalidad. Aunque no tenemos control sobre lo que pasa en el exterior o situaciones imprevistas si podemos mejorar la forma en cómo nos comunicamos con los niños. Brindar un buen ambiente en el hogar donde cada miembro de la familia mantenga una comunicación abierta y con empatía ayudará a los niños a enfrentar las situaciones.

Referencias:

Caraballo, J. (2022). El efecto de desastres consecutivos en los resultados educativos. International Journal of Disaster Risk Reduction. https://www.sciencedirect.com/science/article/abs/pii/S2212420922006173

De Castro, P. (2022). Depresión en el niño y adolescente. Clínica Universidad De Navarra.https://www.cun.es/enfermedades-tratamientos/enfermedades/depresion-infantil-adolescente

López, G. García, L. (2018). Apuntes sobre la evaluación de los daños causados por el huracán María en Puerto Rico | Revista de Administración Públicahttps://revistas.upr.edu/index.php/ap/article/view/13784

Mañes, R. J. M. (2011). La importancia de las experiencias tempranas de cuidado       afectivo y responsable en los menores. Dialnet. 

https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=5098344

O’Brien, R. et al, (2023) Las secuelas duraderas de las pérdidas educativas en América Latina y el Caribe. Blogs del Banco Mundial. https://blogs.worldbank.org/es/latinamerica/las-secuelas-duraderas-de-las-perdidas-educativas-en-america-latina-y-el-caribe

Comparte tu aprecio
Génesis Vallejo
Génesis Vallejo
Artículos: 3

¡Suscríbete a nuestra Newsletter!

¡Únete a la comunidad Mar Educados y sé parte del cambio!

Mantente conectado con nuestras actividades y eventos, y se parte activa de la revolución educativa. ¡Inscríbete ahora en nuestro newsletter y juntos construyamos un futuro más brillante para todos!